¿CÓMO TENGO QUE HACER PARA QUE MIS GAFAS ESTÉN IMPECABLES?

¿Cómo tengo que hacer para que mis gafas estén impecables?


Las gafas son uno de los productos que más han evolucionado en las últimas décadas.
Hemos pasado a lentes minerales con una leve capa de antirreflejante montadas en gafas que eran de carey (hoy prohibidas), acetato –muy pesado en incluso inflamable- o metal doublé –prácticamente inalterable al paso del tiempo, pero con pocas posibilidades “artísticas”-, a lentes orgánicas con multitratamientos y monturas extremadamente ligeras, tanto en materiales plásticos como metálicos, todos con una serie de virtudes y beneficios muy superiores (y algún punto débil también).
Esto, implica que los viejos consejos para el cuidado y mantenimiento de las gafas, hoy en día hayan quedado obsoletos.
Un producto altamente eficaz antaño para la limpieza de las gafas era el uso de alcohol, totalmente desaconsejado hoy en día, ya que a medio plazo estropea las lacas de las monturas –cuando no las rompe- y los tratamientos superficiales de las lentes.
Así mismo, el uso de papel higiénico, papel de cocina, algún trapo “suave” o la
camisa/camiseta, están totalmente desaconsejados, ya que pueden contener partículas duras que acaban rallando las lentes.
Y el viejo truco de echar vaho sobre las lentes, tampoco sirve de nada, ya que el pretendido efecto lubricante que se buscaba, ya lo llevan incorporadas las nuevas lentes.


Entonces, ¿Qué debo hacer para limpiar mis gafas?
El primer concepto que debemos entender, es que la gamuza de microfibra que se proporciona cuando adquirimos unas gafas, no sirve para limpiar las gafas. Sirve para secarlas


¿Secarlas? 

Para alargar la vida útil de las lentes (y de la montura), lo ideal es lavarlas cada día con nuestras manos enjabonadas –jabón de manos-, aclarándolas posteriormente con agua.
Este simple hecho, dota a nuestras lentes de una capa extra que ayuda a que se ensucien mucho menos durante el resto del día.
Posteriormente al aclarado, las secaremos con nuestra gamuza de microfibra.
Cuando se ensucian y no podemos disponer de agua corriente, siempre podremos utilizar el spray –si es posible sin alcohol- con el que suelen obsequiarnos al comprar nuestras gafas. ¿Hay alternativas?


En el mercado encontramos toallitas humedecidas para limpiar nuestras gafas.
Lamentablemente, las únicas que no contienen alcohol –hoy por hoy- son las que comercializa la casa Zeiss, denominadas wipes, y que son ideales para salir de un apuro cuando estamos lejos de algún grifo. A desechar las que encontraremos en áreas comerciales, supermercados y otros, ya que están rebosantes de alcohol.

También disponemos de un producto, denominado Eyeshaker, que es un frasco especial para la limpieza en profundidad de las gafas, alargando en algunos casos su efectividad durante 72 horas, siendo también un anti vaho.